Madre Naturaleza y Mujer Raíz

Madre Naturaleza

Madre naturaleza sueño despierta sintiéndome en tus entrañas, danzando por tus prados, rodeando y alcanzando las cimas de tus montañas para poder deleitarme con la poesía de tus colores y sentir el vértigo que me produce tu hermosa perfección.

Eres vida en plenitud creando círculos de esperanza que se entrelazan en espiral, inagotable abundancia, incansable en tu labor, energía pura del amor.

Mujer Raíz
Mujer Raíz

Regálame el elixir balsámico de tu perfume a tierra mojada, raíces, hojas caídas, musgo…esos olores imposibles de re-crear sin que se desvanezca la sutileza de la magia de tu fragancia natural, de tu espíritu esencial.

Regálame ese olor profundo del que estoy hecha, soy hija de tus tierras, gestada en la más absoluta oscuridad. Sintiendo la vida profunda, re-conectando y re-conociendo tu camino iniciático de la transformación. Observo, vida, muerte y re-resurrección.

Eres el abono de mis tierras para que puedan germinar. Estoy hecha de ti, estamos conectadas por los hilos invisibles del alma. Eres tu la que me sostiene en este universo terrenal. Eres tu quien me regala la diversidad de la belleza y quien esconde una magia que no tiene un igual.

Eres un canal de información, conectando mundos y realidades. A través de ti recibo la información de otros tiempos, a través de tu tierra, tu aire, tu agua y tu fuego…a través de todas tus energías y de todos los espíritus…me alimento y me renuevo a cada segundo con un soplo de aire fresco.

Eres inmensa , energía femenina, la diosa olvidada, la que no tiene rostro y la que no tiene forma, y aún y así, la que todo lo da. Eres la gran madre terrenal.

Perdóname si a través de mis actos y de mi consumo estoy ensuciándote, estoy menospreciando tu magnificencia y estoy matando tu alegría y tu abundancia. Pues nadie me enseñó a honrarte, a sentirte de manera sacra, ni a re-conectarme. Soy yo quien ahora estoy re-aprendiendo a hacerlo por mi propia cuenta. He escuchado tu latido, tu llamada, tu tambor. El sutilizarme me ha llevado de nuevo de vuelta hacia tu gran espíritu hacia la luz y hacia la gran sabiduría de la que eres poseedora.

Agradezco  todo lo que representas para la gran humanidad y para los demás reinos en nuestra existencia. A través de ti puedo prosperar y seré capaz de florecer para perfumar la vida que habita en mi y que habita dentro del todo.

Soy la hija que ama tus tierras profundas, tus noches oscuras, tus tormentas tu olvido y tu dolor. Abro mi conciencia para honrarte y protegerte en cada acto que yo haga y que te afecte a ti.

Me declaro una guardiana más de la madre naturaleza y una hija de la sabiduría antigua.

Marila Lasierra

 

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